
Sé que, con esta entrada, muchos se me tiraran encima, pero las cosas, son como son.
Este fin de semana se ha vivido una situación vergonzosa en el Circuit de Catalunya.
En Montmeló se disputaban los test oficiales de Formula 1, donde Alonso estrenaba el nuevo R28. La expectativa era máxima, para ver cómo funcionaba el Renault con el que Fernando quiere luchar por el mundial, al menos eso era lo que se preveía. Pero, por culpa de unos subnormales, parece que lo que más importaba era increpar a Lewis Halmiton, ex compañero de Alonso.
Los fanáticos, por no decir ultras, se dedicaron a insultar al piloto británico y a su jefe de escudería, Ron Dennis, por el conflicto que hubo la pasada temporada con Fernando Alonso.
Conflicto interno, que Telecinco, que de F1 sabe lo justo, y los medios nacionales generalistas (que no tienen ni puta idea de motor), se dedicaron a airear, informando sólo de lo que les interesaba, es decir de lo que afectaba negativamente al asturiano. Y no contentos con eso, se encargaron de exaltar a la afición Alonsista, que no a la afición española (hago esta distinción porque hay mucho fan de Alonso pero no de la F1, y que en consecuencia no tiene ni puta idea de éste deporte), que este fin de semana ha volcado sus iras contra Hamilton.
No afirmaré que a Alonso no se le ha perjudicado, pero, tampoco diré que Hamilton y Dennis son los malos de la película, porque no es verdad. Todos tiene parte de culpa. Alonso fichó por McLaren, pensando que sería la gran super estrella, y sin tener ni pajolera idea de quién sería su compañero, dudo mucho que le importara demasiado. Cómo tampoco sabía quién era Hamilton, y que había conseguido antes de llegar a la F1. Y, si él tenía poca idea, Telecinco aún menos. Por eso, nunca pensaron que si Lewis iba rápido y conseguía mejores resultados qué Fernando, era porque es un buen piloto, que no es la primera vez que se montaba en un monoplaza, y que en su trayectoria profesional ha conseguido grandes éxitos. Ellos se limitaron ha hacernos creer que si ganaba era gracias al equipo, que le beneficiaba, sin tener en cuenta que, en el mundial, hay 11 escuderías más y otros 22 pilotos a los que Hamilton batió en la pista. Eso no era importante, lo importante era calentar los ánimos a la afición.
Y las consecuencias se vieron este fin de semana, los Alonsistas, se dedicaron a insultar a Hamilton y Dennis, provocando que los responsables del Ciurcuit se vieran obligados a cerrar la grada que estaba enfrente del box de McLaren para evitar los insultos racistas. Incidentes por los que la FIA advirtió al director del Circuit de que si se repetían los incidentes serían multados. Además, incluso, les advirtieron que si la cosa iba a más se podían quedar sin Gran Premio de F1.
¿Esta es la imagen que queremos dar al mundo? La de una afición rencorosa, maleducada, barriobajera, irrespetuosa… Yo no quiero. Por eso espero que todos los cazurros que el sábado y el domingo se dedicaron a meterse con Hamilton y Ron Dennis, recapaciten y abandonen esta actitud, y cuando vuelvan a un circuito, y animen a muerte a Alonso, y se olviden del inglés.